Esta poesía está escrita gracias a MOONY y a otra que leí en su blog. Me gustó tanto que enseguida necesité responder con otra. A ella se la dedico.
Durante años has estado a mi lado sin saberlo
Hablándome confusamente
En el idioma de las palabras simples.
Has vivido al otro lado de mi piel
Justo dentro de mí
Acurrucada en mi boca muda que no supo decirte ni una palabra.
Intenté que no borrases los versos
Que acariciando mi cabello invisible escribías
Para detallar todo aquello que mis ojos veían tras de ti.
Te quedaste huérfana de todo
Al navegar en el blanco océano del papel inmaculado.
Quizás ahora mi sonrisa ejerza de faro
Que te devuelva a tu orilla y no se suiciden las gárgolas
Por el miedo a que hullas de mí
Para viajar al lugar encantado en donde se unen nuestras almas.
Quisiste decirme un te quiero, o un no te quiero
Pero son duras las palabras detrás del pecho
Cuando se respira inmortal con un nombre
Que no se sabe pronunciar.
Mareaxe.
Quiero agradecer a todos aquellos que me siguen su apoyo y muestras de cariño, sin vosotros esto no tendría sentido. Os recuerdo que toda mi obra literaria está registrada. Si alguien quiere utilizarla com pedirme permiso será suficiente. Gracias.
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lunes, 20 de abril de 2009
domingo, 1 de febrero de 2009
A mi mujer
Porque sé que la vida sin ti no es más que una montaña vestida de árboles ausentes,
Porque sé que esa montaña no puede ser la cima de nuestros sueños,
Porque sé que eres tú a quien amo y no necesito de nadie más,
Porque lo que sé tú me lo enseñaste,
Por eso mujer, por eso yo te amo.
Mareaxe.
Porque sé que esa montaña no puede ser la cima de nuestros sueños,
Porque sé que eres tú a quien amo y no necesito de nadie más,
Porque lo que sé tú me lo enseñaste,
Por eso mujer, por eso yo te amo.
Mareaxe.
lunes, 19 de enero de 2009
A ella...
A ella,
A mi primera palabra,
A ella, que a su puerto me dirijo.
A ella yo le digo;
Que si tu alma cansada no encuentra lugar para el reposo,
Regreses a mí,
Y recuerdes aquellos otros tiempos,
De nuestra primera primavera,
Pero no dejes pata ti sola, el recorrer el camino de vuelta,
Espérame en un lugar de encuentro,
Y grita al viento mi nombre,
Pues seré yo quien caminaré hacia ti,
Con la misma fuerza con la que te he amado,
Déjame ser yo quien guíe los pasos,
Que dejaron en el sendero escrito tu nombre,
Y pueda disfrutar poco a poco,
De tu aroma, que todo lo impregna…
Mareaxe.
A mi primera palabra,
A ella, que a su puerto me dirijo.
A ella yo le digo;
Que si tu alma cansada no encuentra lugar para el reposo,
Regreses a mí,
Y recuerdes aquellos otros tiempos,
De nuestra primera primavera,
Pero no dejes pata ti sola, el recorrer el camino de vuelta,
Espérame en un lugar de encuentro,
Y grita al viento mi nombre,
Pues seré yo quien caminaré hacia ti,
Con la misma fuerza con la que te he amado,
Déjame ser yo quien guíe los pasos,
Que dejaron en el sendero escrito tu nombre,
Y pueda disfrutar poco a poco,
De tu aroma, que todo lo impregna…
Mareaxe.
martes, 13 de enero de 2009
Tú.
Tú.
El universo concentrado en una palabra.
Tú,
De la medida justa, el infinito.
Tú,
De sol y escarcha forjada.
Tú,
Luz de mediodía.
Yo,
La noche tras tu mirada.
Mareaxe.
El universo concentrado en una palabra.
Tú,
De la medida justa, el infinito.
Tú,
De sol y escarcha forjada.
Tú,
Luz de mediodía.
Yo,
La noche tras tu mirada.
Mareaxe.
lunes, 12 de enero de 2009
Seré
domingo, 4 de enero de 2009
Ahora que siento el aliento

Ahora que siento el aliento,
Misterioso…
De las palabras tuyas,
Vertidas en un hueco de hondo silencio,
Se pierden por el camino, las huellas de mis pasos.
Ahora que rebrotan del árbol,
Maltratado….
Las blancas alas de tú ángel,
Soborno al tiempo que se hace eterno,
En tus formas de mujer.
Reconozco en ti mis recuerdos,
Que hieren de sangre mis heridas,
Y fallecen mis esperanzas en este tiempo de inocencias.
Dejo pues aquí mi herencia de llantos,
Pero a ti retorno, mi amor perdido,
Entre las huellas de tu luz, que se ha hecho ocaso.
Sueño volar dentro de ti,
Dueño de tus alas de ángel,
Y al amanecer descubrir en el eco de tu voz,
Que al fin me amas.
Misterioso…
De las palabras tuyas,
Vertidas en un hueco de hondo silencio,
Se pierden por el camino, las huellas de mis pasos.
Ahora que rebrotan del árbol,
Maltratado….
Las blancas alas de tú ángel,
Soborno al tiempo que se hace eterno,
En tus formas de mujer.
Reconozco en ti mis recuerdos,
Que hieren de sangre mis heridas,
Y fallecen mis esperanzas en este tiempo de inocencias.
Dejo pues aquí mi herencia de llantos,
Pero a ti retorno, mi amor perdido,
Entre las huellas de tu luz, que se ha hecho ocaso.
Sueño volar dentro de ti,
Dueño de tus alas de ángel,
Y al amanecer descubrir en el eco de tu voz,
Que al fin me amas.
Obsérvala al volar,
Obsérvala y déjala volar.
A esa palabra que se pierde en el tiempo,
Como a las alas de la esperanza,
Déjala volar…
Déjala que se pose sobre tu sonrisa,
Déjala ser tu aroma, tu mirada de ángel,
Déjala ser lágrimas de cielo por ti,
Tú solo déjala.
A esa palabra que se pierde en el tiempo,
Como a las alas de la esperanza,
Déjala soñar.
Que sueñe con aquello que fue eterno,
Que fue hecho para ti,
Que fue hecho para amarnos…
Que su sueño sea la esencia de lo más puro,
Un alma a contraviento, un sueño por realizar.
A esa palabra que se pierde en el tiempo,
Quiérela,
Tú solo quiérela,
Pues esa palabra es amar.
Obsérvala y déjala volar.
A esa palabra que se pierde en el tiempo,
Como a las alas de la esperanza,

Déjala volar…
Déjala que se pose sobre tu sonrisa,
Déjala ser tu aroma, tu mirada de ángel,
Déjala ser lágrimas de cielo por ti,
Tú solo déjala.
A esa palabra que se pierde en el tiempo,
Como a las alas de la esperanza,
Déjala soñar.
Que sueñe con aquello que fue eterno,
Que fue hecho para ti,
Que fue hecho para amarnos…
Que su sueño sea la esencia de lo más puro,
Un alma a contraviento, un sueño por realizar.
A esa palabra que se pierde en el tiempo,
Quiérela,
Tú solo quiérela,
Pues esa palabra es amar.
martes, 16 de diciembre de 2008
No sabemos medir el precio del tiempo.
No sabemos medir el precio del tiempo,
No podemos.
No sabemos mirar atrás, más que en el lecho póstumo de nuestros días.
El esfuerzo por engañarnos a nosotros mismos,
Es la gran obra de nuestras vidas, si vida es,
Desgranar los días con apatía, desnudando al árbol hasta hacerlo solo tronco.
Desposeámonos pues de nuestras almas,
atormentadas,
Liberándonos del peso de nuestras conciencias,
Y olvidemos el dolor convirtiéndonos en rocas.
Tomemos pues con calma el elixir de la muerte,
Porque no sabemos medir el precio del tiempo,
No podemos.
domingo, 14 de diciembre de 2008
A LA DERIVA I
¡ Y tú qué alma fingida!,
Que te aproximaste volando en la noche cerrada de mi inocencia gloriosa,
¿ Qué traes contigo, ese beso cargado de veneno, que de mi boca espera ser el alimento de tu traición, o te vienes queriendo ser la bestia engalanada de mi muerte?
Porque has de ser tú, seguro, quien me aleje de esta mi soledad,
Para dejarme más allá de mi cuerpo, a la deriva….
Que te aproximaste volando en la noche cerrada de mi inocencia gloriosa,
¿ Qué traes contigo, ese beso cargado de veneno, que de mi boca espera ser el alimento de tu traición, o te vienes queriendo ser la bestia engalanada de mi muerte?
Porque has de ser tú, seguro, quien me aleje de esta mi soledad,
Para dejarme más allá de mi cuerpo, a la deriva….
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